domingo, 13 de septiembre de 2026

ASTROLOGIA HELENISTICA - LXI

EL SIGUIENTE MATERIAL NO ES PARA REPRODUCIRLO O FIJAR EN OTROS BLOGS O WEBSITES, O EN DOCUMENTOS PDFS, COMO HA SUCEDIDO CON OTROS ARTÍCULOS NUESTROS SIN AUTORIZACIÓN PREVIA DE PARTE DE LA ESCUELA INTERNACIONAL DE ASTROLOGÍA.

ESTE BLOG HACE USO DE CIERTAS COOKIES DE BLOGGER Y DE GOOGLE, UD. ES LIBRE DE SEGUIR LEYENDO O DE SUSPENDER LA LECTURA DEL MATERIAL QUE APARECE EN EL BLOG. 

ASTROLOGIA HELENISTICA  - by Chriss Bernan

Figura 6.1 - Las cuatro posturas filosóficas

CUATRO POSTURAS FILOSÓFICAS.

Estos dos debates:

1)    La cuestión de si los planetas y las estrellas actúan como signos o como causas,

2) Y si los acontecimientos del mundo ESTÁN TOTAL O PARCIALMENTE PREDETERMINADOS dieron lugar a cuatro posturas filosóficas fundamentales adoptadas por los astrólogos del mundo antiguo. Esto se ilustra en el diagrama de VENN que aparece en la Figura 6.1: en el eje vertical se representa el espectro que va de los planetas y otros factores astrológicos como signos a su consideración como causas; en el eje horizontal, el espectro que va desde una visión de los sucesos mundiales como totalmente predeterminados hasta una visión de predeterminación parcial.

Los puntos de intersección definen las cuatro posturas filosóficas fundamentales adoptadas por los astrólogos de la época, y muchas de ellas pueden clasificarse en una de estas categorías.

-         Por ejemplo, PTOLOMEO SE SITUARÍA EN LA ZONA DE SOLAPAMIENTO (superposición) ENTRE LA ASTROLOGÍA CAUSAL Y EL DETERMINISMO PARCIAL, ya que concebía la astrología como un sistema basado en la influencia o causalidad de los planetas sobre los sucesos terrestres, pero también afirmaba que algunas de estas influencias planetarias podían contrarrestarse o modificarse, por lo que los acontecimientos no estaban totalmente predeterminados.

-         Esta postura contrasta con la de FÍRMICO, quien también sostenía que los planetas causaban sucesos en la Tierra y en la vida de las personas, pero que —a diferencia de Ptolomeo— consideraba que todo estaba totalmente predeterminado y que el destino era inalterable.

LA TERCERA Y LA CUARTA POSTURA FILOSÓFICAS CORRESPONDEN A QUIENES VEÍAN LOS PLANETAS COMO SIGNOS O PRESAGIOS DE ACONTECIMIENTOS FUTUROS, MÁS QUE COMO CAUSAS.

VALENS, por ejemplo, se refiere a menudo a los planetas como elementos que significan o actúan como signos de determinadas cosas, y emplea diversas técnicas que parecen derivar de consideraciones puramente simbólicas, más que naturales. Al mismo tiempo, parece defender una filosofía más determinista, afirmando que no es posible alterar el propio destino mediante acciones u oraciones. Esto contrasta con la postura de DOROTEO, quien también emplea diversas técnicas simbólicas —como la de los «sortilegios» o *lots*—, pero cuyo uso de la astrología iniciática (*INCEPTIONAL ASTROLOGY*) PODRÍA SUGERIR QUE CONSIDERABA EL DESTINO COMO ALGO MALEABLE O NEGOCIABLE Y, POR TANTO, NO TOTALMENTE DETERMINISTA.

Estas cuatro posturas filosóficas fundamentales sobre la astrología se establecieron inicialmente en la tradición helenística y se han mantenido más o menos constantes a lo largo de los últimos dos mil años. Reflexionar sobre las cuestiones relacionadas con estas posturas es importante, ya que tienen repercusiones significativas en la forma en que se conceptualiza y practica la astrología: tanto en cómo los astrólogos perciben sus propias vidas a través de la lente astrológica, como en la manera en que presentan la disciplina al interpretar las cartas natales de sus clientes o al explicar en qué consiste su labor.

 

NT: Cómo decía LIZ GREENE: ¿Se puede cambiar el destino? Si, y No, Esta fue su respuesta. La Oración de la Serenidad es la Mejor definición del destino.  O como lo describieron Hermes y Zoroastro: LAS PERSONAS QUE NO SE REGOCIJAN EN SU BUENA FORTUNA, NI SE PERTURBAN EN SU MALA FORTUNA, han conquistado su destino y se liberan de la polaridad (del bien y del mal).

CAPÍTULO 7:

LOS SIETE ASTROS ERRANTES.

La ASTROLOGÍA HELENÍSTICA se desarrolló en torno a los cinco planetas visibles —Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno— y a las luminarias: el Sol y la Luna. Estos siete cuerpos celestes solían tratarse como un grupo y se les denominaba colectivamente los siete «planetas» o «astros errantes» (*PLANETES ASTERES*). (Planetas y estrellas) Esta terminología surgió del hecho de que, al observar el cielo nocturno durante un periodo prolongado, se percibe que, mientras la mayoría de las estrellas permanecen fijas unas respecto a otras, existen algunas que se desplazan lentamente y parecen vagar, pasando junto a otras estrellas en su recorrido. Así, estos cuerpos pasaron a conocerse como «astros errantes» (planetas), mientras que el resto recibió el nombre de «estrellas fijas».

UN ASPECTO QUE HACE ÚNICOS A ESTOS SIETE CUERPOS CELESTES TRADICIONALES, INCLUSO HOY EN DÍA, ES QUE TODOS ELLOS SON VISIBLES A SIMPLE VISTA. Es decir, uno puede salir al exterior en una noche razonablemente despejada, mirar al cielo y ver los planetas sin necesidad de telescopio ni prismáticos. En ocasiones, forman alineaciones especialmente llamativas entre sí o con otros cuerpos celestes, destacando aún más en el firmamento nocturno. Este punto es relevante para la práctica contemporánea de la astrología y su lista, cada vez más extensa, de cuerpos celestes, ya que la posibilidad de ver los planetas tradicionales a simple vista constituye un elemento diferenciador que los sitúa en... ...una categoría propia. En la mayoría de las formas de adivinación del mundo antiguo, la apariencia visible de un fenómeno de carácter presagioso era sumamente importante para interpretar su significado, ya fuera para el observador o para la situación en cuyo contexto se analizaba el presagio. POR ELLO, AUNQUE DESDE UNA PERSPECTIVA MODERNA PUEDA PARECER EXTRAÑO CONTAR CON UN SISTEMA BASADO ENTERAMENTE EN UN MODELO DE SOLO SIETE PLANETAS, CABE ARGUMENTAR QUE DICHA DISTINCIÓN SIGUE SIENDO RELEVANTE E IMPORTANTE HOY EN DÍA.

NOMBRES DE LOS PLANETAS: En la mayoría de los textos griegos, los planetas suelen denominarse con los nombres de los dioses con los que se creía que estaban asociados:

HELIOS               Sol

SELENE              Luna

HERMES             Mercurio

AFRODITA          Venus

ARES                   Marte

ZEUS                   Júpiter

CRONOS             Saturno

Los griegos asignaron por primera vez los nombres de los  dioses a los planetas hacia el siglo IV a. C., al parecer imitando las atribuciones mesopotámicas anteriores, mediante la identificación de deidades del panteón griego que compartían características con los dioses mesopotámicos asociados a dichos planetas. El conjunto completo de estas asignaciones aparece por primera vez en la *EPINOMIS*, obra que generalmente se atribuye a FILIPO DE OPUNTE —discípulo de Platón— y que data del siglo IV a. C. En griego existía también una serie alternativa de nombres para los planetas, más descriptivos de su apariencia visual:

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Cualquier comentario que vaya en contra de este sitio, o no tenga que ver con Astrología, o que contenga palabras ofensivas, será eliminado.